La delantera tinerfeña afronta con la máxima ilusión su undécima campaña en las filas del Costa Adeje Tenerife Egatesa. Cuando en una conversación con alguien dos de cada tres palabras son o están relacionadas con la ilusión, está muy claro cuál es el estado de ánimo de esa persona. María José Pérez arranca su undécima temporada con la camiseta del Costa Adeje Tenerife Egatesa, pero habla con las ganas de una debutante. “Estoy muy bien y con muchas ganas de empezar. A pesar de venir de una temporada complicada, tengo mucha ilusión por trabajar e intentar, como todos los años, estar bien, en forma y aportar todo lo que pueda a este club”. Una ilusión que la tinerfeña considera que “se va a ver reflejada a lo largo del año porque, aunque seguramente habrá momentos buenos y malos, recordarás esa ilusión y saldrás adelante”. Todo ello de cara a una temporada especial tanto para el club como la propia Mari José. 10 años desde el ascenso dan para mucho y es indiscutible que “han cambiado muchas cosas. Este club empezó de la nada, con pocos recursos, y con el paso de los años se han exigido y alcanzado mejoras en todos los sentidos”, apunta la delantera. “El club ha hecho un esfuerzo enorme, pero también todas las que han pasado a lo largo de estos 11 han puesto su granito de arena para que avance y sea la representación que hoy supone en Canarias”: Sin embargo, la ambición no se detiene ahí, ya que “hay que avanzar mucho más, con cosas como las instalaciones y poder contar con un campo de césped natural, como tienen todos los equipos de la Liga”. ¿Y cuánto ha cambiado la Mari José que llegó hace ya más de una década a la familia azul y blanca? “He ganado en muchísimas cosas. En madurez, en conceptos que antes te costaban más y ahora los tienes adquiridos… Siempre quieres mejorar y esas ganas me han hecho crecer”, una motivación que no desaparece este año, dado que “nunca me pongo un tope. Este año intentaré aprender y, a partir de ahí, seguir mejorando”. Todo ello dentro de una plantilla que “se ha creado para ser un buen grupo” con la continuidad de buena parte de las jugadoras de la pasada campaña. “Que gente como yo y el resto de veteranas queden como una base sobre la cual el equipo siga compitiendo es importante. La clave es seguir formando a la gente ytener un grupo sólido, bueno en el vestuario y que al final saque muchas cosas positivas”, insistiendo en que “el vestuario es fundamental. Esa es la clave del éxito del Costa Adeje e intentaremos seguir en esa línea”. Todo ello bajo la dirección de un nuevo capitán, Eder Maestre, del que la de Añaza reconoce que “me cambió la perspectiva totalmente. He tenido la suerte de hablar con él y una de las cosas por las que sigo en el club fue por algo que me transmitió en esa conversación”, destacando que “tiene unos valores que encajan muy bien en el Costa Adeje, como el trabajo, el sacrificio y el esfuerzo. Tiene muchísimas ganas y este equipo le va a pagar con la misma moneda, brindándole ese trabajo, y ojalá podamos tener una temporada buenísima”. Un curso que comenzará con la idea de que “el trabajo no se negocia y, a partir de ahí, el objetivo será lograr la permanencia, dentro de una liga muy competitiva y, a partir de ahí, siempre es bonito estar en Copa y ojalá a lo largo de la temporada podamos estar entre los ocho primeros”. Y ¿cómo se imagina María José que será su propio curso? “Con mucha ilusión, objetivos, trabajo y, obviamente, poder estar lo más alto posible. Mi película para esta temporada es que sea un año bueno, sin lesiones, y acabar como lo deseo desde hace dos años: vibrando, compitiendo, intentando jugar lo que pueda y respetando a mis compañeras, a mi equipo y al cuerpo técnico. Sueño con una temporada tranquila, con mucho fútbol y ser feliz en el campo, que es lo que más me caracteriza”, concluyendo que “si disfruto estoy segura de que mi rendimiento será muchísimo más alto”.