La delantera volvió a marcar este fin de semana y acumula seis tantos en las últimas cinco jornadas Ariete, artillera, goleadora… En un deporte tan dado a los sinónimos como el fútbol, son muchos los términos que se utilizan para definir a aquellos jugadores y jugadoras que tienen como modo de vida perforar la portería contraria. A ese listado de palabras cada vez está más claro que hay que sumarle Monday Gift, que volvió a marcar en el partido de ayer ante el Valencia y que acumula unos números que dejan sin aliento: seis tantos en las últimas cinco jornadas y diez en lo que va de temporada en Liga F, lo que la sitúa en el podio de las máximas goleadoras de la competición. “He trabajado muy duro para conseguir estos resultados”, señala sonriente la delantera de las guerreras. “Y aunque no estaba relajada pensando que iba a llevar diez goles a estas alturas de la temporada, mis compañeras de equipo siempre me están empujando a hacerlo mejor y a marcar al menos un gol en cada partido”, de manera que “no se trata sólo de que yo trabaje tanto, sino también de la confianza que tienen en mí mis compañeros y el cuerpo técnico”. El resultado de esa suma de factores está ahí: tercera máxima goleadora de la Liga F, sólo por detrás de Ewa Pajor y de su compatriota Edna Imade y por delante de nombres como Alexia Putellas, Signe Bruun o Caroline Graham. “No voy a mentir, me siento súper emocionada y muy, muy feliz. Estoy compitiendo con jugadoras excepcionales de clubes grandes; estoy llegando poco a poco y me está gustando el proceso. Es como un sueño hecho realidad para mí, intentar marcar goles y ayudar al equipo a ganar todos los partidos”. Esa combinación de trabajo y confianza propician que, incluso en los momentos de partido en los que parece que las cosas no salen, Monday Gift siga convencida de que su opción va a llegar. “Me siento tranquila, sin presiones, pero es cierto que en el partido contra Valencia, cuando empecé a perder esas ocasiones, casi lloro, pero gracias a mis compañeras que me animaron y al cuerpo técnico que mantuvieron la confianza me hicieron creer que sí, que podía hacerlo mejor”, un aspecto en el que tuvo particular importancia Rinsola Babajide, ya que “no paraba de decirme que lo siguiera intentando y eso fue un gran estímulo para mí”. Goles que se transforman en puntos y que hacen que el Costa Adeje Tenerife Egatesa continúe en la parte alta de la tabla clasificatoria y mire con ambición sus posibilidades, algo que también hace una Monday Gift que reconoce sentirse “como una de las mejores jugadoras del mundo”. Y con su nombre convertido, por mérito propio, en el sinónimo más exacto posible de goleadora.