La centrocampista tinerfeña reapareció el pasada sábado ante el FC Barcelona en el Heliodoro, tras once meses de baja por su lesión de ligamento cruzado. El 14 de abril del pasado año, Natalia Ramos disputaba su último partido con la camiseta del Costa Adeje Tenerife Egatesa ante el Madrid CFF. Unos días mas tarde de ese encuentro, la centrocampista tinerfeña tendría la mala suerte de caer lesionada de gravedad tras la rotura de su ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Este sábado, Natalia, por fin pudo ver la luz al final del túnel y tras “muchos meses trabajando duro con mucho sacrificio”, pudo volver a disputar minutos con la camiseta azul y blanca ante el FC Barcelona, además, en un escenario inmejorable para la ocasión. La futbolista canaria vivió ese momento como uno “muy especial y emotivo. El recibir esa recompensa de volver a hacer lo que mas me gusta, de volver a aportar al equipo, lo tomé con muchísimas ganas”. “El escenario no pudo ser mejor para volver, el estadio representativo de la isla, para mi es un orgullo, por lo que estoy muy agradecida al entrenador” señala Ramos. “No me quedo con los minutos que jugué, sino con lo que significaba volver a vivir todas esas sensaciones que conllevan entrar en una convocatoria. Ahora mismo estoy feliz, estoy empezando a recoger los frutos de todos estos meses de intenso trabajo”. El conjunto azul y blanco demostró ante las campeonas de Europa su gen competitivo. “Me sentí super orgullosa del trabajo realizado durante todo el partido. Hicimos frente a un gran equipo, dimos una gran versión, compitiendo hasta el final y sacando a relucir este gen de “guerreras”.