La guardameta del Costa Adeje Tenerife Egatesa valora una temporada en la que “estoy disfrutando como nunca” tras “todo el trabajo que he tenido que hacer cuando las cosas estaban más difíciles” Rachas de partidos sin encajar un gol, líder de la Liga F en despejes fuera del área, cuarta en balones atrapados… La temporada de Noelia Ramos, en la línea de la desarrollada por el Costa Adeje Tenerife Egatesa, no puede ser calificada con otra palabra que no sea positiva. “Tanto en lo personal como en lo futbolístico estoy disfrutando como nunca”, reconoce la guardameta, “pero sobre todo me acuerdo de todo el trabajo que he tenido que hacer cuando las cosas estaban más difíciles”. Porque esa palabra, trabajo, al igual que otras de la misma familia como esfuerzo o exigencia, surgen permanentemente en el discurso de Noelia Ramos. “Este año tenía el objetivo personal de aportar al equipo dentro del campo cada fin de semana. Tiempo atrás mostré lo que podía aportar fuera y tenía esas ganas de hacerlo en el césped. La competencia y exigirnos cada día saca nuestra mejor versión. Estoy en un momento bonito, aprovechando al máximo y valorando lo que tengo: poder hacer lo que más me gusta y hacerlo en mi gran club. Es un sueño hecho realidad”. Y poder cumplir ese sueño ha requerido vivir etapas más complicadas deportivamente, en las que “ha habido un trabajo psicológico grande atrás. El camino no ha sido fácil y me acuerdo de lo que trabajé para poder estar ahora disfrutando de las cosas que me están llegando”. Además de la actitud, el trabajo desarrollado ha sido crucial para poder ver el brillo de Noelia Ramos en la presente campaña, ya que “este es un deporte colectivo y yo no sería nada sin el trabajo que hago con mis compañeras en el área de portería. Tanto yo como Cheza nos hacemos mejores con Junior, que está con nosotras, nos aprieta y eso saca nuestra mejor versión”. Una tarea que Jesús Carrillo, Júnior, desarrolla desde el convencimiento de que “es un trabajo bonito, ilusionante y duro porque la competición nos exige estar al máximo nivel. Al final nuestro objetivo es ser una herramienta para ellas, para que a la hora de que se inicie la competición o se inicie el partido, ellas tengan las garantías de solventar cualquier situación del juego que se presente, tanto defensiva como ofensiva”. Un esfuerzo intenso que se lleva a cabo de manera más efectiva si se hace desde el convencimiento y las ganas. “Es muy fácil trabajar con Noelia, con Cheza, con Ari, con Judit… Ellas van cargadas de ilusión y de energía y sólo puedo darles las gracias por lo que aportan cada día y porque me hacen las sesiones de trabajo muy fáciles”. Todo ello suma a favor de que la guardameta de las guerreras sienta que está viviendo su mayor sueño, “tenía claro que lo quería hacer aquí y estoy muy feliz porque quería brindarle ese regalo a mi familia, que para mí es un apoyo fundamental en mi vida”. Dentro de esas personas cercanas es inevitable nombrar a su hermana, Natalia Ramos, que tras un largo período de inactividad por lesión cuenta ya con el alta médica y se incorporará en breve al trabajo grupal. “Ha sido un año para ella de mucho trabajo y de mucho esfuerzo, pero sobre todo aprendizaje”, por lo que Noelia no esconde que ante el regreso de Natalia se siente “feliz, con ganas, contando los días y sobre todo sabiendo que va a ser una ayuda más para el equipo”. Con todo eso, ¿qué se puede esperar en este último tramo de temporada? “Este club es grande en Primera División por los valores de humildad que tiene”, indica Noelia, pese a lo cual “como dice el míster, ¿por qué no soñar? Creo que nos hemos ganado el derecho a soñar, que no es lo mismo que soñar, sin tener una causa justificada”, así que “vamos a mirar hacia arriba y vamos a ilusionarnos con que esto siga. Este fin de semana tenemos una nueva batalla contra el Eibar, con nuestra afición, y podemos irnos al parón con otra victoria en casa y hacer un buen mes de febrero”, por lo que afronta este tramo de competición “con muchísimas ganas” y dispuesta a “soñar en grande”.