La estructura de base del CD Tenerife Femenino consolida una temporada histórica marcada por el crecimiento, la formación y la proyección hacia la élite del fútbol femenino español. La Ciudad Deportiva Javier Pérez, epicentro del desarrollo de una cantera que continúa generando talento y oportunidades para el primer equipo. La temporada 2025/26 reafirma el crecimiento imparable de la cantera del CD Tenerife Femenino, convertida ya en uno de los pilares fundamentales del presente y futuro de la entidad blanquiazul. Más allá de los éxitos deportivos cosechados durante el curso, el club continúa consolidando un modelo de trabajo basado en la formación integral, la identidad blanquiazul y la creación de un camino real hacia la élite del fútbol femenino español. Para Jordi Torres, director deportivo de la entidad blanquiazul, la temporada “se puede catalogar como muy buena. Tenemos que felicitar a todas las jugadoras y técnicos de la base porque han hecho un gran trabajo”. “Si me tuviera que quedar con algo que refleje el trabajo que se hace en la cantera, sería el momento en el que una jugadora del filial como Pola debuta como titular en Liga F, o esas convocatorias de futbolistas del ‘B’ con el primer equipo, porque creo que se está enviando un mensaje a todas las jugadoras de la base, enseñándoles el camino que tienen que seguir y, sobre todo, que su sueño se puede conseguir”, expresó el director deportivo. La Ciudad Deportiva Javier Pérez se ha convertido en el corazón de ese crecimiento. Allí, día tras día, las futbolistas de la base desarrollan su formación en un entorno profesionalizado, compartiendo metodología, valores y una misma identidad futbolística, con el objetivo de preparar a las jugadoras del futuro. Un espacio donde el talento joven encuentra las herramientas necesarias para crecer tanto a nivel deportivo como personal dentro de la estructura del club. La evolución de la cantera blanquiazul no solo se refleja en las clasificaciones o en los títulos logrados esta temporada, sino también en algo todavía más importante: las oportunidades reales que muchas futbolistas de la casa han comenzado a tener con el primer equipo. Durante el presente curso, varias jugadoras del CD Tenerife Femenino ‘B’ han formado parte habitual de las dinámicas de entrenamiento del primer equipo, además de entrar en convocatorias oficiales y disfrutar de minutos en Liga F. Un paso que confirma el excelente trabajo realizado desde la base y la apuesta firme de la entidad por el talento propio como una de las grandes señas de identidad del proyecto. Para la capitana del primer filial, Andrea Marrero, la temporada “ha sido muy positiva. Hemos creado un grupo con una gran cohesión desde el primer día, debutando en una categoría nueva y muy complicada, y creo que hemos defendido este escudo como merece. Además, hemos tenido el premio de ver a muchas compañeras contar para el primer equipo, que es el objetivo final”. El filial blanquiazul, dirigido por Adrián Albéniz, completó además una campaña histórica en Primera Federación. En su estreno en la categoría, el equipo logró finalizar en una meritoria quinta posición, asegurando la permanencia con solvencia y consolidándose como uno de los filiales más competitivos del panorama nacional. Un rendimiento que evidencia el enorme potencial de un grupo de futbolistas cada vez más preparado para competir al máximo nivel. El crecimiento de la cantera también quedó reflejado en el rendimiento del CD Tenerife Femenino ‘C’, campeón del Grupo 12 de Tercera Federación tras una brillante temporada en la que rozó el ascenso a Segunda Federación y que redondeó este pasado miércoles logrando el título de campeonas de la Copa María José Pérez ante el CD Laguna. Del mismo modo, el CD Tenerife Femenino ‘D’ se proclamó campeón de la categoría Preferente, reafirmando la competitividad y profundidad de la estructura blanquiazul. La jugadora del CD Tenerife Femenino ‘C’, Aida Fanals, señaló que “la temporada ha sido muy bonita, logrando ser campeonas de Tercera y de la Copa. Tenemos un equipo muy joven, con mucha actitud y garra, que ha madurado mucho durante todo el año. Nos queda la espina de no haber logrado el ascenso, pero eso nos motiva para volver a intentarlo el próximo año”. Desde el CD Tenerife Femenino ‘D’, campeón de la categoría Preferente, Gema Santos expresó que, para ella, “este escudo lo es todo. Desde muy pequeña siempre quise vestir estos colores y tener referentes como las jugadoras del primer equipo. Eso nos hace trabajar más duro para llegar algún día”. En categorías formativas, el trabajo continúa ofreciendo motivos para la ilusión. El Junior Femenino lidera la Fase Oro de su competición. Para Ankirian Oramas, jugadora del Junior, “representar este escudo es un orgullo muy grande. Es el equipo de nuestra isla y, como capitana, este año he intentado transmitir ese sentimiento a mis compañeras. La temporada ha sido muy ilusionante para todas. Estamos luchando por ese título desde el primer día y, en cada entrenamiento y partido, intentamos ser mejores para seguir creciendo”. El Infantil Femenino conquistó el campeonato liguero y continúa representando al club en el Torneo de Campeones. Gemma Baussou, jugadora blanquiazul, cuenta que la temporada fue “muy intensa. No ha sido un año sencillo porque tuvimos que entrenar duro y trabajar mucho como grupo, pero estamos muy contentas por el resultado final. De este año, sin duda, me quedo con la cohesión del equipo; hemos sido una familia y eso ha marcado la temporada”. Por su parte, el Alevín Femenino sigue creciendo y acumulando experiencias fundamentales en una etapa clave de aprendizaje y formación. “Está siendo una gran temporada. La he disfrutado mucho junto a mis compañeras y me lo he pasado genial en cada entrenamiento con ellas”, señaló Martina González. Todos estos equipos representan mucho más que resultados. Representan una idea de club, una apuesta por el talento canario y un modelo de crecimiento sostenible que sigue fortaleciendo el futuro del CD Tenerife Femenino desde la base. La imagen vivida recientemente en el Heliodoro Rodríguez López, con todos los equipos de cantera compartiendo césped junto al primer equipo, simbolizó a la perfección el presente y el futuro de la entidad: una familia unida, orgullosa de su identidad y convencida de que el futuro del club comienza cada día en los campos de entrenamiento de la Ciudad Deportiva Javier Pérez.