Sara Niz, Noelia Salazar, Carmen, Lidia Sánchez, Núria Pon, Adriana Méndez y Ari Álvarez se preparan con el primer equipo durante el parón internacional. El proyecto formativo blanquiazul sigue dando pasos firmes. El filial, inmerso en su primera temporada en Primera Federación, continúa mostrando una evolución notable tanto en los resultados como en el crecimiento individual de sus futbolistas. El trabajo realizado en los últimos meses ha permitido a las de Adrián Albéniz asegurar la permanencia a falta de tres jornadas y situarse en la quinta posición de la segunda categoría del fútbol español. En el marco de esta progresión, estas semanas sin competición oficial dejan una noticia muy positiva para la estructura deportiva del club. Varias jugadoras del filial blanquiazul están participando en las sesiones de entrenamiento del primer equipo. Estos llamamientos responden al seguimiento constante del club, la dirección deportiva y el cuerpo técnico, que siguen depositando su confianza en el talento emergente blanquiazul. Las jugadoras del CD Tenerife Femenino B —Sara Niz, Noelia Salazar, Carmen, Lidia Sánchez, Núria Pon, Adriana Méndez y Ari Álvarez—, que están destacando por su alto rendimiento en el filial, completan las sesiones con normalidad, adaptándose al ritmo y la exigencia del primer equipo. Este tipo de experiencias supone un paso muy importante en su desarrollo y refuerza aún más la conexión entre la base y la élite. Para la guardameta Sara Niz, entrenar con el primer equipo supone: “Mejorar y aprender cada día. Compartir entrenamientos con jugadoras de tanta calidad nos ayuda a crecer”. Por su parte, la delantera Adriana Méndez señaló: “Es un premio y un placer para cualquier jugadora de la cantera poder sumarse al primer equipo. Las jugadoras del filial estamos trabajando duro y nos hemos ganado la oportunidad de estar en estos entrenamientos con la primera plantilla”. La temporada del equipo en Primera Federación está siendo notable, cumpliendo con el objetivo de la permanencia. Un trabajo que está dando sus frutos y que permite seguir progresando y creciendo dentro de la entidad. “El poder entrenar y crecer durante el año con el primer equipo se refleja en los resultados del filial. Hemos logrado la permanencia y ahora queremos seguir creciendo y consiguiendo buenos resultados hasta el final de la temporada”, explicó Sara Niz. La cantera blanquiazul es un ejemplo de que el trabajo diario y la constancia son el camino hacia el crecimiento. Cada paso que dan sus futbolistas demuestra que el talento florece cuando se acompaña de compromiso y dedicación.